“Enfrentando los cambios: alimentación en el adulto mayor” Por Catalina Chinga Andreani, Interna de Nutrición y dietética UCN

“Enfrentando los cambios: alimentación en el adulto mayor” Por Catalina Chinga Andreani, Interna de Nutrición y dietética UCN

A medida que nos hacemos mayores, el cuerpo ya no responde de la misma manera que lo hacía cuando éramos jóvenes. Nos sentimos más cansados, nuestros músculos están más débiles y nuestros huesos cada vez más pequeños. Pero no todo está perdido, puesto en esta etapa nuestro aliado es la alimentación saludable y todos sus nutrientes.

Según el Instituto Nacional de Estadística (INE) la población chilena se encuentra en un progresivo envejecimiento llegando en el último censo a 16%,  lo que significa que cada vez hay más adultos mayores que adultos y niños en el país. Por lo que se han hecho diversos programas, operativos y campañas para promover su cuidado y salud.

El envejecimiento se define como proceso de cambios graduales irreversibles en la estructura y función de un organismo que ocurren como resultado del paso del tiempo.  Dentro de estos cambios se incluyen: disminución de la masa muscular, de la densidad de los huesos, dificultad para conciliar el sueño, disminución de la salivación,  estreñimiento y disminución del apetito llevando como consecuencia una mala alimentación.

Frente a estos cambios, existen diversos nutrientes que contribuyen a enfrentarlos y mantenerse saludables. Estos son conocidos como nutrientes críticos en el Adulto Mayor, los cuales son: el calcio, proteínas, Omega 3, Hierro y  vitamina B12, por mencionar algunos. Estos los encontramos en distintos alimentos de la vida diaria, y para lograr consumir una adecuada cantidad de estos el Instituto de Nutrición y Tecnología de los Alimentos (INTA), elaboró una Guía de alimentación del Adulto Mayor, donde sugiere lo siguiente:

1)    Consumir de 2 a 3 lácteos descremados en el día ( 1 envase de yogurt, 1 vaso de leche, quesillo)

2)    1 porción del tamaño de la palma de la mano de carne, pescado, pollo o huevo

3)    3 porciones de verduras, de distintos colores

4)    Consumir 2 frutas frescas diarias

5)    Consumir diariamente 2 a 3 porciones de cereales diarios ( arroz, fideos, avena, galletas de soda, 2 rebanadas de pan de molde, 1 marraqueta sin miga, 1 taza de choclo cocido o arvejitas)

El INTA recomienda también realizar actividad física diaria, como caminar, realizar baile entretenido, subir escaleras o un deporte de su agrado.

También encontramos productos disponible en los CESFAM como la bebida láctea y cremas de verduras “Años Dorados”, cuyos contenido está hecho especialmente para el Adulto Mayor.

Siguiendo estos consejos, los cambios en el envejecimiento serán más llevaderos y podrá tener una vida sana aún en esta etapa de la vida, siendo así un Adulto Mayor saludable.

Fuentes:

1.    Rubio MA. Factores de riesgo de malnutrición. manual de alimentación y nutrición en el anciano. España: MASSON; 2002

2.    INTA, Guia de alimentación del Adulto Mayor,2014

3.    Restrepo M, S., Morales G, R., Ramírez G, M., López L, M. and Varela L, L. (2006). LOS HÁBITOS ALIMENTARIOS EN EL ADULTO MAYOR Y SU RELACIÓN CON LOS PROCESOS PROTECTORES Y DETERIORANTES EN SALUD. Revista chilena de nutrición, 33

 

Por: Catalina Chinga Andreani, Interna de Nutrición y dietética -Universidad Católica del Norte

 

 

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Comments

  • Benjamín Risopatrón Ljure 11 meses ago

    Que pobre artículo

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